lunes, 16 de noviembre de 2009

Presentation by Mark Power, BCN November 2009


This is a very unusual image and the product of unexpected collaboration between Mark Power and myself. I was doing the presentation of my work in progress for the workshop when
Mark took a picture of my silhouette over one of the images
I had taken in Ciudad Meridiana.
Not many people would recognize me but I can assure you that those ears as well as the image in the background are mine.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Exposición "Acostumbrados" Galería H20 Barcelona, Julio 2008



viaje al más allá

La casualidad hizo que llegara a Buenos Aires en Octubre del 2000 . De pronto, la ciudad que desde la distancia había idealizado, que tantas veces me habían contado y había leído se me aparecía como un lugar gris , triste, casi inhóspito. Nada de lo que me encontré tenía que ver con la idea que me había hecho. Aún hoy ignoro que era aquello que me hacía sentir así, confundido y lleno de ansiedad, como si yo no fuese un mero espectador y la tensión y tristeza que se palpaba en el aire no me fuera ajena.

En un arrebato casi instintivo, me di cuenta que la única manera no de poder entender, sino asimilar todo ello era fotografiando lo que tenía delante como en un acto vital que aspiraba a catalogar aquello que viví en los escasos diez días que pasé allí. Tan solo quería poder volver a Londres, donde entonces vivía, y ver mis fotos con tranquilidad, meditar sobre todo aquello que no sabía bien como abordar . Observar en la distancia aquello que de manera vertiginosa había sucedido a través del mundo invertido que aparece cada vez que miro por mi Rolleiflex.

Mi regreso me produjo una doble sensación de satisfacción plena por haber logrado estupendas imágenes y de desasosiego por darme cuenta de que esas fotos eran el comienzo de algo inacabado y sin quererlo me había metido un proyecto que me ocuparía gran parte de los próximos años.

Por aquel entonces, la Argentina se desmoronaba y era la eterna aspirante al primer mundo de la Europa comunitaria y la todo poderosa Estados Unidos . Idealizados paraísos que el país tuvo al alcance de la mano, o así quiso creerlo, durante los años del menemismo y la convertibilidad que equiparaba el peso al dólar – mis libras esterlinas apenas ganaban la batalla monetaria- y que hacían de Buenos Aires una de las ciudades más caras del mundo.

Atrás habían quedado Evita y Perón, el lopezreguismo, la dictadura de los Videla y Galtieri, los años de transición e hiperinflación, del plan austral y la vida en el abismo permanente . Estos habían sido reemplazados por los felices años 90 de las vacaciones en Miami, Punta del Este y Europa, de la pizza con champán . Seguro que recuerdan al país de “ Siganme, no los voy a defraudar !”

Precisamente el crecimiento incontrolado del endeudamiento, la endémica corrupción y la insostenibilidad de una ficción que muchos argentinos se habían empecinado en creer, fue lo que llevo a la debacle de Diciembre del 2001. La caída del gobierno de De la Rúa y “el argentinazo” en el cual el colapso del sistema financiero llevó a la ruina a gran parte de la tan celebrada clase media y hundió para siempre en la miseria a la mitad de la gente del país.

“Acostumbrados” es un trabajo que trata precisamente de indagar en la idiosincrasia de uno de los países con mayor potencial humano y de mayor riqueza natural del mundo y en el que sin embargo, cada pocos años, como si fuera un herpes que regresa, todo parece hundirse en el abismo.

“Este es el país corcho - decía alguien - lo hundís una y otra vez y siempre sale a flote”. En diciembre del 2003 eso era difícil de creer y sin embargo uno, sabiendo del talento de sus gentes, no sabía si abandonarse escepticismo o abonarse a la esperanza.

Sociedad moderna y desarrollada, corrupta y machista, sofisticada y educada, llena de mitos y supersticiones, de culto al cuerpo y de mucho colesterol, la Argentina hoy como ayer es el resultado de sus propias contradicciones.

Mirando a su capital, a sus gentes y sus mitos, me propuse indagar en las peculiaridades, en su carácter e idiosincrasia como nación y que de alguna manera, y siempre sin querer entrar en generalizaciones, tratar de ver si éstos eran extrapolables al conjunto del país. Allí, en Buenos Aires viven casi 13 millones de personas, la tercera parte de la población del país. Capital Federal y el cono urbano, dos caras de una misma realidad. Mil y un mundos diferentes, con otras tantas realidades desperdigadas por una superficie urbana de dimensiones inabarcables.

Este es un diario visual de los innumerables trayectos y viajes que durante casi 12 meses repartidos en un intervalo de otros cinco años he realizado por la ciudad.

Volver a Buenos Aires siempre desconcierta, uno no sabe muy bien por donde empezar. Dice Tomas Eloy Martínez que Buenos Aires es la única ciudad en la que se puede ver con claridad lo que un día fue y que en nada se parece a aquello que ha sido. Y es que a cada viaje, uno tiene la sensación de encontrarse un panorama diferente, de estar ante una realidad que muta continuamente y vertiginosamente, de que todo empieza de cero. En cierta medida Acostumbrados es un trabajo que se sirvió del libro “Réquiem por un país perdido” del reconocido escritor argentino . Lo encontré por causalidad en mi segundo viaje a Buenos Aires mientras husmeaba en una librería del porteño barrio de Recoleta, y me sirvió de referencia para dar sentido a un proyecto que hasta el momento se antojaba imposible de estructurar coherentemente.

En Buenos Aires siempre se habla de la gran división que existe entre la Capital y el gran Buenos Aires. El cono urbano que queda pasando la autopista orbital que se conoce como la General Paz. División que venía a simbolizar la diferencia entre esa capital casi europea, sofisticada y cosmopolita que es de sobra conocida, y una periferia de enormes dimensiones – el “más allá” – donde se escondía la identidad Latinoamericana de La Argentina. Identidad que tanto tiempo, no solo el mundo entero, los propios porteños y la mayoría de los argentinos se empeñaron en ignorar.

Poco queda hoy de esa ilusión. Treinta minutos de trayecto en colectivo son suficientes para viajar desde esa ciudad mítica a las profundidades del mayor subdesarrollo que vive toda Latinoamérica. El Once, Liniers, La Boca, Ciudad Oculta en Mataderos o el Bajo Flores se han convertido en lugares donde la degradación, la violencia y la miseria alcanza cotas formidables. Pero quizás al aventurarse en lugares inhóspitos del gran Buenos Aires, en territorios más propios del realismo mágico novelado, en lugares como Ciudad Evita o Laferrere en La Matanza, Avellaneda o Dock Sud donde se obtiene una idea muy clara de lo que allí sucede. Realidad que contrasta enormemente con los barrios afluentes de Recoleta, Barrio Norte o Belgrano en la capital o los menos conocidos por el turista, pero no por ello menos privilegiados de Olivos, San Isidro, La Lucila o los “cantris” del Gran Buenos Aires accesibles solo a la vieja aristocracia y los nuevos ricos que generó el menemismo y la debacle del 2001.

Las fotos que aquí se muestran son un intento de dar sentido a lo que sin duda ha sido una experiencia fascinante y muy probablemente, el desafío más importante al que como fotógrafo y periodista tuve la osadía de enfrentarme.

Iñigo Bujedo Aguirre

Barcelona, Agosto del 2007







martes, 10 de noviembre de 2009

Mark Power´s group by Tomaz Crnej



I have to say that I was heart broken because this picture was taken when as a member of the jury I was deliberating about the winner of this year´s Foto Interpreta. Anne kept on ringing me but I could not answer or leave the room I was in. All the group was having such fun and taking group pictures which I obviously missed. But thankfully Photoshop and Tomaz have made wonders and I am now back in where I should have been in the first place

domingo, 1 de noviembre de 2009

Tracking down unpaid reproduced photographs, by David Hoffman

http://www.epuk.org/The-Curve/491/enforcing-your-copyright

Terminal de bus, Casar de Cáceres 2005



la abuela de un amigo. Al día siguiente, muy pronto por la mañana me levante y ya que había llevado la Linhof expresamente para fotografiar este proyecto, me fuí conduciendo hasta la localidad vecina del Casar de Cáceres famosa por la excelencia del queso que allí se hace y que lleva el nombre del pueblo. Allí con forma de peladura de patata que se va enroscando sobre sí misma, hay un extraño edificio muy interesante. Es la estación de autobús local obra del arquitecto Justo García Rubio.
Apenas despuntaba el amanecer y yo ya estaba montando mi cámara cuando la gente llegaba a esperar pacientemente a que el primer autobús entrara en el andén.
Este es uno de tantos proyectos que a veces se fotografían sin demasiada fe pero que luego resultan sorprendentes por muchas razones. La primera es que una de esas fotografías - ésta que muestro aquí- la incluyo en mi porfolio de obra personal ya que creo que es paradigmática de muchas cosas que a mi me interesa mostrar y contar. La segunda es porque la obra es muy buena y sin haberlo anticipado produje una colección de fotografías que se han vendido muy bien. Hasta el punto de convertirse en uno de los proyectos más rentables que nunca he fotografiado. Una de las imágenes ha sido usada varias veces por la agencia Maccan Erikson para hacer un anuncio de Swiss Bank y Icon Magazine publicó un magnífico reportaje sobre el proyecto.
En poco más de dos horas y cuando el sol ya estaba muy alto, la luz era cegadora y habiendo logrado 15 buenas fotografías, decidí parar y me fuí a visitar las fábricas de queso y a comprar unas tortas para llevarnos a Cádiz.







Casa en Puigcerdá- AVA Studio SCP 2018

El Valle de la Cerdanya tiene una extensión tal que dispone de un plan de grandes dimensiones y el Golf de la Cerdanya, d...