Photographs, ideas, anecdotes and miscellanea on photography, architecture, urbanism, documentary projects and portraits from my personal and professional portfolio / Fotografías, ideas, anécdotas y miscelanea sobre fotografía, arquitectura, urbanismo, proyectos documentales y retratos de mis portfolios personal y profesional.
viernes, 29 de abril de 2011
jueves, 28 de abril de 2011
lunes, 25 de abril de 2011
miércoles, 20 de abril de 2011
In Memoriam. Vincent Devreux ( Brussels 1963-2006)
Esta es una cuenta pendiente que tenía conmigo mismo desde hace 5 años. Hoy despues de mucho tiempo dedicado al trabajo más cotidiano de hacer y servir fotografías a revistas y editoriales, por primera vez en muchos meses vuelvo a indagar en mi pasado que los que me conocen, saben que guardo en cajas de papel fotográfico y desde hace unos años en discos duros. De pronto buscando unas fotografías para llevar a la próxima edición del Madrid Foto donde se va a exponer mi obra, me he encontrado con Vincent.
De pronto, como sucedió cuando Marcial Guillén me llamó hace 5 años para darme la noticia, el corazón me ha dado un vuelco. Hoy, pasados 5 años de la muerte de mi gran amigo Vincent, he querido rendirle un homenaje recuperando el obituario que otro amigo en común, Patricio Peñalver, publicó en La Verdad el 20 de Noviembre del 2006.
Queremos tanto a Vincent
Durante el pasado fin de semana he intentado pergeñar este artículo varias veces y otras tantas he desistido sin pasar de la segunda línea. Un asunto que me ha contrariado, ya que normalmente suelo escribir de manera automática y nunca me pone nervioso el intermitente cursor del ordenador que me indica la última palabra que he escrito.
Durante ese tiempo suspendido he estado reflexionando, una vez más, sobre la teoría de McLuhan y su sentencia de «vale más una imagen que mil palabras». Un tema del que siempre he pensado que, según el contexto en el que se produce, también puede valer una sola palabra por mil imágenes. Lo cierto es que durante el pasado viernes 3, la razón me pedía escribir sobre el Foro Regional de la Cultura que tenía lugar en el Auditorio, y después de leer el periódico de ese mismo día se fue la razón al traste y mando el corazón, que me dio un vuelco, exigiéndome que cambiara radicalmente de tema.
El pasado viernes, el tiempo se había vuelto por fin naturalmente otoñal, había amanecido cargado con todos los grises que la paleta de un buen pintor puede conseguir, con esos grises con los que los buenos fotógrafos han hecho algunas obras de arte en blanco y negro. Como otro día, un seguro servidor, desayunaba leyendo con fruición las noticias en el periódico y hasta pude ver de refilón el careto de un tal Patricio Peñalver que firmaba el artículo: Los penúltimos artistas murcianos del siglo XX, que ni por asomo leí, si poder discernir si fue por la imagen o por las palabras del título.
No iba ni a la mitad del periódico cuando de pronto afuera comenzó a llover y de repente toda la gama de grises se tornaron melancólicamente oscuros, como un preludio de la noticia que iba a leer al llegar a la página 71. En la primera columna de esa página impar, la imagen fotográfica de mi buen amigo Vincent Devreux realizada por Marcial Guillén, otro buen amigo, me acababa de impactar como un rayo en el centro de mis emociones. Esa imagen valía más que mil palabras. Las palabras que acompañaba a esa foto, eran las siguientes: «El fotógrafo belga Vincent Devreux, nacido en 1963 y vinculado a Murcia durante años, ha fallecido de forma repentina tras sufrir un infarto. Colaborador en su día de Diario 16 y posteriormente de La Opinión, Devreux, muy querido entre sus compañeros era miembro de la Asociación de Informadores Gráficos de Prensa en Murcia».
Esa imagen de Vincent mirando fijamente al espectador, posando como un artista, lo que realmente era, me llevó a otras mil y una como si fueran sueños, como si fueran aquellos objetos melancólicos, que dijo Susan Sontag al definir a las fotografías.
Con Vincent Devreux, compartí casi cinco años de trabajo. Durante más de dos años publiqué una entrevista, cada domingo, en la contraportada del Diario 16, llegando a la suma de más 150 personajes de la Región, pintores, escultores, arquitectos, toreros, deportistas, taberneros, etcétera. Y cada entrevista era una pequeña odisea. Muchas veces tardábamos más en hacer la fotografía que la entrevista debido a la filosofía que nos habíamos propuesto. Por un lado describir la vida del personaje en unas cuantas pinceladas y hacerle unas preguntas atrevidas. Y por el otro fotografiar al personaje atrevidamente descontextualizando muchas veces el objeto de dicha imagen y otras acentuando barrocamente el contexto. No había término medio, ni guión preestablecido. Cada semana Vincent y Marcial se ponían de acuerdo a quién le tocaba hacer la foto de la última página.
Muchas veces, en los dos últimos años, viendo las fotografías de esas entrevistas que pienso editar, contra viento y marea, me he acordado de muchas anécdotas incontables, siempre divertidas, con algunos de los entrevistados.
Vincent amaba a esta tierra y a sus gentes, por eso no tenía prisa cuando se tropezaba con algún personaje y quería oír y oír, aprender y aprender, sin impórtale el tiempo, un tiempo que se paraba en seco. Vincent, al que le llamábamos cariñosamente El Guiri, no era triste ni por soleares ni se extraviaba como el de la canción del Sabina, pues para colmo hasta le gustaban las mineras y las cartageneras. Y hasta se hizo especialistas en fotos taurinas, también compartí con él páginas en la feria de Murcia, y muchas veces toreamos, fuera y dentro de la plaza, saliendo por la puerta grande. Por eso, después de terminar las últimas líneas de este artículo no me puedo permitir ni un átomo de tristeza, a él no le hubiera gustado. A Vincent le hubiera gustado que sus amigos hubiéramos echado un buen alboloque. Por eso, parodiando a Julio Cortázar: Queremos tanto a Vincent.
PATRICIO PEÑALVER
viernes, 8 de abril de 2011
Restaurante Igueldo
Of course this is nothing to do with photography but who cares. Just wanted to say that whoever comes to Barcelona should pay a visit to Igueldo restaurant. Run by Ana López de Lamadrid Metre and Sommelier and the Chef Golzalo Galbete who both met while working at Arzak´s restaurant in San Sebastian. Fantastic food and impeccable service in a very pleasant environment all at very reasonable prices. Strongly recommended.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Casa en Puigcerdá- AVA Studio SCP 2018
El Valle de la Cerdanya tiene una extensión tal que dispone de un plan de grandes dimensiones y el Golf de la Cerdanya, d...
-
Bilbao 18 de Agosto a las 5 de la mañana sobre el tejado de la Alhóndiga y mientras, espero a que amanezca para hacer una fotografía qu...
-
This photograph of me was taken by Pedro Pegenaute. This is a place I discovered on my first night in Shanghai, just 100 meters from my hote...






