
la abuela de un amigo. Al día siguiente, muy pronto por la mañana me levante y ya que había llevado la Linhof expresamente para fotografiar este proyecto, me fuí conduciendo hasta la localidad vecina del Casar de Cáceres famosa por la excelencia del queso que allí se hace y que lleva el nombre del pueblo. Allí con forma de peladura de patata que se va enroscando sobre sí misma, hay un extraño edificio muy interesante. Es la estación de autobús local obra del arquitecto Justo García Rubio.Apenas despuntaba el amanecer y yo ya estaba montando mi cámara cuando la gente llegaba a esperar pacientemente a que el primer autobús entrara en el andén.
Este es uno de tantos proyectos que a veces se fotografían sin demasiada fe pero que luego resultan sorprendentes por muchas razones. La primera es que una de esas fotografías - ésta que muestro aquí- la incluyo en mi porfolio de obra personal ya que creo que es paradigmática de muchas cosas que a mi me interesa mostrar y contar. La segunda es porque la obra es muy buena y sin haberlo anticipado produje una colección de fotografías que se han vendido muy bien. Hasta el punto de convertirse en uno de los proyectos más rentables que nunca he fotografiado. Una de las imágenes ha sido usada varias veces por la agencia Maccan Erikson para hacer un anuncio de Swiss Bank y Icon Magazine publicó un magnífico reportaje sobre el proyecto.
En poco más de dos horas y cuando el sol ya estaba muy alto, la luz era cegadora y habiendo logrado 15 buenas fotografías, decidí parar y me fuí a visitar las fábricas de queso y a comprar unas tortas para llevarnos a Cádiz.