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sábado, 7 de abril de 2018



“The Changing City”, Barcelona 2003. For the last 15 years I have been documenting the transformation of Barcelona’s Poble Nou and the urban regeneration prompted by the development of the 22@ technological district. During this time I have built a comprenhensive portfolio of iconic images of many the projects that were built afterwards. This photograph was the starting point of a long term project which I began to shoot on film though I later moved onto digital. A view of Can Framis before the construction of Fundació Vila Casas by Jordi Badía / BAAS . The old factory stands in ruins before the Torre Agbar.  The Cities Program at the London School of Economics headed by Ricky Burdett curated the series of photographs for an exhibition at the Corriere del Arsenale at the X Architecture Venice Bienale.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Joan Colom, adios Maestro.

Joan Colom, adios Maestro
Siempre he pensado que lo verdaderamente fascinante de ser fotógrafo no son las imágenes en sí mismas, que también, sino las historias y recuerdos que revivo cuando miro mis fotografías y a la gente que conocí en el camino. A menudo me dicen que debiera escribir todas esas anécdotas, porque aunque soy incapaz de memorizar el nombre de alguien que me acaban de presentar, puedo recordar con todo detalle cosas que sucedieron hace veinte o treinta años. Todos sabemos que la memoria es construida pero, a quién le importa si el relato que nos hacemos de nuestras vidas es imaginado. La memoria como la fotografía nada tiene que ver con la realidad.
Ayer me entere de la muerte de Joan Colom. Hacía tiempo que no le veía y la última vez que coincidimos por la calle charlamos y me contó que estaba intentando poner orden en su archivo y que estaba con mucha ilusión aunque ya no hacia copias y de eso se encargaban otros.
La primera vez que oí hablar de Joan Colom fue allá por 2004 cuando cenando con Paco Salinas en un restaurante de Murcia, me presentó a Pepe Font De Mora que estaba allí para presentar la exposición de Colom en el festival Fotoencuentros04, en el que yo también participaba con mi trabajo El Dorado.
4 años más tarde, a primeros de Julio del 2008, iba una tarde en mi Brompton por la plaça del Pí cuando casi atropello a un anciano que se cruzó delante de mí. “La concha de su madre” pensé para mis adentros cuando tuve que forzar un quiebro para no atropellarle. Iba con mucha prisa, en dos días se inauguraba en H2O mi exposición Acostumbrados y tenía aún mil y una cosas por resolver. De pronto me di cuenta que el hombre que tenia delante era Joan y me detuve a saludarle, sintiéndome culpable por haber dejado salir al imbécil intransigente que a veces me visita. Nos habíamos conocido en alguna inauguración en FotoColectania pero como es natural, él no me reconoció y se disculpó por ello. La memoria me falla, me dijo.
-Qué afortunado eres viajando tanto y conociendo y fotografiando el mundo.
-Hombre Joan, tu obra es monumental…
-Si, pero no he salido de Las Ramblas, Santa Antoni y la estatua de Colón. Mi universo fotográfico es muy pequeño.
-Pero has logrado vivir de tu trabajo como fotógrafo, eso en este país no tiene precio y te han dado el Premio Nacional. Además una vez me dijo alguien que hay que reivindicar el viaje a la vuelta de la esquina.
-No ! Yo soy del “debe y haber”, me dijo.
-Qué quieres decir, le pregunté.
-Toda mi vida he sido contable, pero he tenido la fortuna de tener una mujer muy buena y comprensiva que aceptaba que en vez de salir a pasear con élla los Sábados, me fuera a La Rambla y al Raval a tomar fotografías, y que me pasara las tardes y buena parte de las noches del fin de semana revelando y haciendo copias.
-Pasado mañana inauguro mi exposición en H2O.
-No me ha llegado la invitación y me molesta porque siempre me la envían.
-Me sorprende que a Joaquim se le haya pasado, seguro que te llegará. Pero no te apures porque te invito personalmente y te doy un tarjetón para que te acuerdes. Te espero.
-Allí estaré.
Llegó el día de la inauguración y Joan vino como había prometido. Llegó temprano y pude charlar un rato con él y con Manel Úbeda que también había llegado de los primeros. Roger Masdeu nos hizo una foto a los tres juntos.
Aquello se llenó de gente y aunque mis fotos recibieron muchos halagos, todo el éxito se lo llevaron los pintxos de tortilla de bacalao que mi madre y mi hermano habían preparado.
Pasado un buen rato, Joan se acercó para despedirse y me dio que estaba cansado y que se tenía que ir. "Pero antes quiero decirte algo y te pongo a mi difunta madre por testigo para que no pienses que te estoy mintiendo. He visto tus fotografías y hay algunas muy buenas, fantásticas, pero hay algo en éllas que me desconcierta y me ha sorprendido mucho. Me he pasado toda la vida esperando un momento de tensión, algún momento decisivo para poder disparar y hacer una foto que valiera la pena. Siempre esperando, siempre buscando esa tensión. En tus fotografías no sucede nada, no hay tensión en esa cotidianidad, ni nada decisivo y sin embargo, son fantásticas”.
Es el cumplido más bonito que nadie ha hecho nunca sobre mi trabajo.
Barcelona, 4 de Septiembre del 2017.



martes, 26 de octubre de 2010

Untitled. México DF



Anette Azkenazi, arquitecta mexicana y estudiante de  fotografía de arquitectura se encargó de organizar todo el viaje a México, seleccionando las obras que fuimos a fotografiar y haciendo todo el trabajo de preproducción desde Barcelona. El éxito que pudieran llegar a tener las fotografías será en parte gracias a su trabajo y buen hacer.

Eduardo, su padre,  me invitó un día a comer con su familia en el restaurante que tiene en la avenida Tamaulipas en la Colinia Condesa. Lleva años dedicado a la hostelería pero antes fue fotógrafo de estudio y publicidad. Mientras charlábamos de fotografía  me ofreció todo tipo de platos típicos mexicanos. Molcajetes, nopales, cebollitas confitadas, sopa de tortilla y pollo, cecina de rés en salazón y pescado marinado en una salsa roja de textura y sabor dulzón. Todo muy rico y afortunadamente nada que ver con lo que se conoce en España como comida mexicana. Los nopales son hojas de cactus parecidos a las chumberas que abundan por el sur peninsular. De textura gelatinosa los hacen a la plancha y son exquisitos.

Eduardo me  dijo que su primo Isaac tenía un proyecto enorme, único en México y  que seguro me encargaría  un trabajo. "Estoy comiendo con uno de los mejores fotógrafos de arquitectura", le dijo sin pudor. A mí  como es natural, se me caía la cara de vergüenza.
10 minutos después el primo Isaac al teléfono, me citaba para una entrevista en su despacho. 

Al día siguiente me presenté en su oficina a la hora acordada. Sita en el barrio de Santa Fe, es una de las tantas torres de oficinas de estilo postmoderno que carecen de encanto alguno. En la recepción frente a un mostrador 5 hombres de enorme estatura, desaliñadas barbas blancas, sombreros y levitones negros esperaban su turno para una entrevista mientras charlaban animadamente en Yiddish. Les pregunté por la recepcionista y me dijeron con acento neoyorkino " We don´t speak Spanish". 

Puntualmente a la 1 se abrió la puerta y una mujer me indicó el camino hasta el despacho de donde se me esperaba. "Este es un negocio familar", me dijo Isaac saludándome y disculpándose mientras atendía a su padre que llamaba desde Nueva York. En poco más de una hora de charla recibí el  encargó fotografíar el parque empresarial  que está al norte junto a una antigua zona industrial.

Dice Jorge Legorreta que la ciudad de México no está preparada para los turistas. "Inmensa, mal señalizada y con mal trasporte público es dificil moverse si no tienes carro.Aquí la gente siempre ha venido para hacer negocios". 

México siempre fue una tierra de oportunidades. O al menos eso he escuchado siempre. El abuelo de Pablo Etxanobe, ingeniero asturiano, emigró a México en los tiempos en que se iba a "hacer las Américas"  y allí se casó con una mexicana de Monterrey. Allí nació Carmen, la madre de Pablo y desde mi adolescencia siempre les he escuchado contar historias de aquel México de los años 40 y 50.

En la casa familiar  que tienen  en Asturias, Pablo y yo solíamos subir al desván y husmeábamos entre los baules que su abuelo se trajo de México cuando vendió sus fábricas y se volvío a vivir España. Zapatos de golf tipo charlestón hechos a medida, raquetas de tenis de madera, y sombreros panamá sobados por el uso y el tiempo.

Recuerdo especialmente una fotografía  en blanco y negro que estaba en la galería del piano (en 1990 pasé con Pablo, Cara y Javier un Octubre como éste. Por la mañana temprano Pablo y yo íbamos a la autoescuela. El resto de los días lo pasábamos bien cortando madera en algún bosque cercano, bien  pintando los baños y haciendo todo tipo de chapuzas en la casa. Por las tardes dábamos grandes paseos por los montes en busca de setas que luego preparábamos para cenar. Cara se encargaba de llevar los asuntos de la casa y preparaba dulce de manzana que tomábamos con queso "afugaelpitu". Fué allí en esa galería cuando por las tardes  de otoño no sentábamos a escuchar a Javier tocar  el piano,  donde  escuché por primera vez las Variaciones Goldberg).
La fotografía era de una ciudad enorme que no tenía fin, una vista aerea  de una avenida de enormes dimensiones que intuyo era del Paseo de la Reforma. 


En unas semanas volveré a Asturias a fotografiar el edificio que Oscar Nyemayer ha terminado en Avilés. Regresaré a La Mouta en Sama y entonces podré escuchar de  Carmen historias de aquél México donde élla nació.

viernes, 20 de agosto de 2010

Casa en Puigcerdá- AVA Studio SCP 2018

El Valle de la Cerdanya tiene una extensión tal que dispone de un plan de grandes dimensiones y el Golf de la Cerdanya, d...