
En Junio de este año que termina viajé a San Petersburgo con mi amiga Carmeta Castellnou . Nunca había estado en Rusia ni en el Báltico y allí las noches blancas son tan bellas como las había leido. La ciudad no duerme y no se pone el sol. La fotografía está tomada desde el palacio de invierno, hoy el museo del Hermitage. Creo recordar que eran cerca de las 12 de la noche.